Mi camino a casa.
Después de salir de clases me gusta quedarme a platicar un poco con mis amigos, pero no me puedo quedar mucho tiempo porque me voy en camión y puedo llegar tarde a casa.
Al salir de la escuela, después de haber platicado y reído, me pongo un poco triste por el brusco cambio de un estado a otro, así que me pongo a escuchar música, mi botón de felicidad temporal, y comienzo mi camino a casa.
Apenas he empezado mi marcha cuando me pongo a pensar en lo que acabo de platicar o lo que acaba de pasar; lo que hice en el día, lo que hice bien y lo que hice mal; en mis amigos, lo que les pasó, si estuvieron tristes o felices, y si estuvieron tristes en como ayudarles; pero lo que ocupa casi todo mi pensamiento es un niño al cual yo amo.
Así yo sigo caminado hasta llegar a la parada, donde espero el camión: 182, 186, 187 o el que diga clínica 89. Me siento en la banca a esperar y curiosamente mi camión no quiere pasar, entonces me quedo esperando un buen rato con mi música a todo volumen, tratando de olvidar el mundo exterior y mis problemas, pero no lo consigo.
Cuando por fin el camión pasa me subo, busco un buen lugar vacío y lejos de todos para poder pensar en mis problemas y en como resolverlos. Me distraigo tanto en eso que el tiempo se me pasa demasiado rápido y no me da tiempo de pensar.
Me bajo del camión, deseando que mi casa estuviese un poco mas lejos para no bajarme tan pronto, y me pongo a caminar hacia mi casa. El camino es una "tortura": yo con hambre, deseando comer algo ya y paso enfrente de varios puestos de tacos y me llega su delicioso olor. No puedo detenerme a comer tacos porque tengo que llegar a casa a tiempo - porque no tengo dinero para comprar tacos- así que solo lo ignoro y sigo caminando. Sigo caminado y miro a la gente, todos con un rostro triste, enojado, preocupado y, a algunas personas, les puedo ver en los ojos que tienen heridas, heridas que sangran y se desangran, pero ninguno sonríe ni poquito. Que triste mundo con sus guerras y violencia, el día que vea a alguna persona sonreír en la calle escribiré un poema tan largo que.... bueno que tenga mas de 20 estrofas. Mientras debo ver gente triste y esa es una de las principales causas de mi tristeza, ver gente triste se pega.
Pero no todos en la calle están tristes, una vez vi un grupo, digámosle así, de personas, eran 2 mujeres adultas y muchos niños, no me detuve a contarlos, pero todos ellos reían y sonreían, platicaban entre ellos y una niña pasó por un lado de mi y me sonrió, yo le devolví la sonrisa y pensé: "no todo en este mundo es dolor y sufrimiento, también hay felicidad y alegría".
Llego a mi casa, caliento mi comida y sigo con mi dia

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